¿Sos mayor de 18?
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Beber con moderación. Prohibida su venta a menores de 18 años.
131 tragos
Ácido y espumoso. La estructura sour aplicada al tequila reposado.
Herbal, seco y potente. El martini con Chartreuse amarillo.
Seco y afrutado. El clásico del hotel neoyorquino que le da nombre.
Floral, ácido y violeta. El clásico que casi se pierde con la Prohibición.
Dulce y en capas. El shot que se sirve sin mezclar.
Ácido y rosado. El Daiquiri con granadina, defendido en tribunales.
Cítrico y seco. El Sidecar ruso con vodka en vez de cognac.
Cítrico y potente. El Sidecar con ron y ginebra combinados.
Dulce, herbal y con cuerpo. El cóctel joya de tres piedras.
Amargo, profundo y oscuro. El Manhattan con amaro en vez de vermut.
Dulce, intenso y sin lácteos. El White Russian sin la crema.
Ácido y frutal. El sour de rye con pomelo y granadina.
Frutal, herbal y sedoso. El clásico escocés con jugo de naranja.
Floral, azul y elegante. El martini con licor de violeta.
Amargo y cálido. El Negroni que cambió la ginebra por whisky.
Un smash herbal que combina el amargor del fernet con ananá, lima y menta fresca.
Cítrico y elegante. El antecesor del Sidecar con el borde de azúcar.
Ácido y espumoso. La estructura sour aplicada al brandy.
Cítrico, amargo y untuoso. El martini con mermelada de naranja.
Dulce, cítrico y con doble vermut. El clásico neoyorquino olvidado.
Seco y con notas de cereza amarga. El primo menos conocido del Manhattan.
Cítrico y con miel. El clásico de Hollywood de los años treinta.
Especiado y cítrico. El Sidecar de San Francisco con ron especiado.
Dulce y herbal. El clásico peruano de pisco con vermut rojo.
Seco, cítrico y con cuerpo de cereza. Clásico de manual pre Prohibición.
Herbal y helado. El swizzle tropical dominado por Chartreuse.
El Dry Martini porteño de Pichín Policastro: casi puro gin, sin aceituna, con un twist de limón.
Dulce, afrutado y directo. La estructura Old Fashioned aplicada al cognac.
Un Negroni de especialidad que suma cold brew de café al trío clásico de gin, vermouth y Campari.
Dulce y con notas de café. El tequila que se encuentra con el licor de café.
Oscuro y especiado. El Old Fashioned de las Bermudas con melaza.
Potente y seco. El reanimador con cognac, previo a la versión con gin.
Cítrico, seco y anisado. El reanimador clásico de resacas.
Shot flambeado de bar mexicano, en capas de licor de café y tequila.
Ácido, seco y equilibrado. La prueba de fuego de todo bartender.
Dulce, anisado y complejo. El clásico criollo con tres licores.
Ácido y con notas de cereza amarga. El moderno clásico de Deep Ellum.
Seco, frío y afilado. El cóctel más pedido de la historia.
Seco y frutal. El clásico cubano previo a la revolución.
Dulce, intenso y sedoso. Café con estructura de cóctel.
Ácido y limpio con un toque amargo. El sour minimalista.
Complejo y potente. El tiki que combina tres destilados distintos.
Dulce y con notas de almendra. El cognac con amaretto, sin coctelera.
Herbal y cítrico. El sour de rye con Benedictine.
Un Dry Martini de barra con cebollita encurtida en vez de aceituna.
Ácido, limpio y contundente. Tres ingredientes, cero adornos.
Herbal, cítrico y fresco. El smash moderno alemán.
Ácido y espumoso. La estructura sour aplicada a la ginebra.
Dulce y con notas de almendra. El highball corto de dos ingredientes.
Dulce, con almendra. El Godfather con vodka en vez de whisky.
Dulce, cítrico y directo. El sour minimalista de tres ingredientes.
Amaderada y cítrica. La Margarita con tequila añejo.
Amargo, herbal y aromático. El clásico del American Bar del Savoy.
Ácido y amargo. El Daiquiri sin azúcar que pedía el escritor.
Dulce y cítrico. El Daiquiri de miel, minimalista y directo.
Dulce, frutal e intenso. El clásico de Nueva Orleans en copa curvada.
Herbal y ácido. El sour de tequila con Chartreuse verde.
Cítrico y amargo. El moderno clásico con Campari en dosis mínima.
Amargo y tropical. El moderno clásico malayo con Campari.
Ácido y seco. El shot elevado a cóctel de coctelera.
Amargo y frutal. El Negroni jamaiquino con ron en vez de ginebra.
Herbal, dulce y en partes iguales. El clásico de Detroit rescatado del olvido.
Ácido y dulce con escarcha de azúcar. El martini pensado como postre.
El trago largo más famoso del mundo: cinco destilados blancos en partes iguales con un toque de cola.
Complejo, cítrico y tostado. El pilar de la coctelería tiki.
Un Negroni con alma escocesa: el gin cede su lugar a un whisky de malta.
Sedoso, especiado y profundo. El clásico de Nueva York.
Cítrica, salina y contundente. El sour mexicano definitivo.
Dulce, herbal y ancestral. El eslabón entre el Manhattan y el Martini.
Tropical y ácido. El Daiquiri mexicano con jugo de piña.
Ahumada, cítrica y salina. La Margarita con humo.
Amargo y ahumado. El Negroni con mezcal en vez de ginebra.
Ácido y ahumado. La estructura sour aplicada al mezcal.
Herbal, dulce y helado. El clásico del Derby de Kentucky.
Frutal, anisado y con historia extraña. Clásico del Harry's Bar de París.
Herbal, ahumado y en partes iguales. El Last Word con mezcal.
Complejo y cítrico. El clásico tiki con tres rones y miel.
Amargo, seco y directo. El aperitivo italiano por excelencia.
Ácido y visual. El sour coronado con vino tinto flotante.
Dulce, ahumado y potente. El Old Fashioned mexicano con mezcal.
Dulce, robusto y clásico. El cóctel original.
Amargo y seco. El Boulevardier con vermut seco en vez de rojo.
Amargo, cítrico y en partes iguales. El moderno clásico de Sam Ross.
Cítrico y especiado. El clásico colonial del club de Rangún.
Ahumado, cítrico y picante. El clásico moderno más replicado.
Sedoso y balanceado entre dulce y seco. El Manhattan con doble vermut.
Frutal y ácido. El clásico de San Francisco con piña.
Ácido y espumoso. El clásico peruano con clara de huevo.
Herbal y potente. Variante del Manhattan con Benedictine.
Dulce, frutal y visual. La Margarita con pulpa de tuna.
Herbal y ácido. El swizzle clásico de Trinidad con abundante menta.
Dulce, anisado y potente. El Manhattan con absenta y cereza.
Dulce, herbal y potente. El Manhattan escocés.
Amargo y herbal. El Negroni mexicano con tequila.
Dulce, tostado y directo. La estructura Old Fashioned con ron oscuro.
Dulce, frutal y potente. El clásico de los Cayos de Florida.
Ácido y espumoso. La estructura sour aplicada al ron dorado.
Dulce, herbal y potente. Dos ingredientes, ningún adorno.
Shot flambeado de alta graduación, con un golpe de fuego que arranca la noche.
Especiado, anisado y potente. El cóctel oficial de Nueva Orleans.
Cítrico y seco. El clásico nacido para burlar la ley seca en París.
Frutal y potente. El tiki de coctelera compartida entre dos destilados.
Especiado y burbujeante. El clásico de Louisville con champagne.
Cítrico, seco y elegante. La escuela francesa del sour.
Ácido y amargo. El sour de tequila con Campari y pomelo.
Herbal, ácido y fresco. El mojito seco de la coctelería clásica.
Ácida y picante. La Margarita con jalapeño macerado.
Especiado, cítrico y largo. El highball tiki del desierto egipcio.
Ácida y agridulce. La Margarita con pulpa de tamarindo.
Ácido, limpio y contundente. El Gimlet clásico con tequila.
Dulce, agavero y directo. La estructura Old Fashioned aplicada al tequila.
Cítrico y herbal. El smash de tequila con menta.
Seco y directo. El ritual antillano de tres ingredientes al gusto.
Ácida y agavera. La Margarita sin licor de naranja, con agave puro.
Frutal y seco. El clásico vintage con licor de damasco.
Amargo y anisado. El Old Fashioned canadiense con Fernet.
Seco, anisado y elegante. Variante del Martini con absenta.
Cítrico y achocolatado. El sour con crema de cacao blanco.
Seco, potente y directo. El martini que pidió James Bond.
Complejo, especiado y con cuerpo. El clásico de Nueva Orleans a tres destilados.
Frío, limpio y directo. El Martini que reemplaza la ginebra por vodka.
Ácido y espumoso. La estructura sour aplicada al vodka.
Amargo y directo. El Negroni con vodka en vez de ginebra.
Anisado y dulce. El Manhattan con absenta del hotel neoyorquino.
Cítrico y frutal. El sour de rye con granadina de Boston.
Dulce, fresco y visual. La Margarita de sandía para el verano.
Cítrico, herbal y refrescante. El julep con limón que se volvió moderno clásico.
Seco, cítrico y elegante. El primo gin del Sidecar.
Amargo, floral y seco. El Negroni sin Campari ni vermut rojo.
Herbal, dulce y potente. Clásico con dos licores de hierbas franceses.
Complejo y potente. El tiki con más historia y más ron de la barra.